sábado, 15 de agosto de 2015





 
    ITALIA Y APAISES BALCANICOS EN MOTO



          


Se realizo según lo proyectado en casi su totalidad; hubo que hacer alguna pequeña modificación sin importancia, que me obligo a visitar el país de Montenegro, que no estaba previsto hacerlo. 

Las ciudades visitadas fueron: Génova, Pisa, Roma, Pompeya, Leuca, Monopoli, Bari, Venecia y Milan en Italia;
Bar y su costa en Montenegro. 
Dubrovnik, split y Zadar en Croacia;
Trebinje y Mostar en Bosnia.
El paso por Slovenia, mucho verde y pocos pueblos en los 50km que recorrí en ella.


La zona de los Alpes franceses...   - una pasada de preciosidad-.



Una ruta con muchísimas autovías, yo diría que más del 60% de los km. rodados, que en algunas ocasiones me produjeron cansancio, aburrimiento y lo peor un coste económico elevado.

Unos 7.000 km en su totalidad, con tan solo una incidencia negativa, tonta absurda ridícula, que se subsana con muy poco dinero.

He conocido gente maravillosa con las que he tenido el honor de compartir momentos y algún que otros km. 
Les pido paciencia; les haré un pequeño resumen de lo acontecido en cada una de las etapas y les mostrare un amplio reportaje fotográfico de cada una de ellas. 

 Es una ruta que se comenzó a planificar en la navidad del 2014, tras una cena de amigos moteros de mi ciudad, Plasencia. 7.200 Km. se hicieron en su totalidad, muy próximos a los que realice en la ruta de ¨C ¨,



con un coste económicomuy superior a la Ruta de "C", ya que en un tanto por ciento muy elevado se rodó por autovías de peaje; el precio del combustible en Francia e Italia es bastante mas alto al que tenemos en España.

 Al rodar un alto número de km por autovías, el tiempo para realizarla fue de 11 etapas; dos de ellas de 940km cada una. La primera y la ultima, Plasencia- Olot y Olot- Plasencia.

 Estas etapas, al ser por territorio nacional, tengo un alto conocimiento de ellas, ya que en mi antigua profesión de transportista (camionero puro y duro) las recorrí cientos de veces. Fueron dos etapas un tanto aburridas, agotadoras y en las que sufrí un calor que en ocasiones me obligo a visitar mas de una estación de servicio, con el único fin de refrescarme y tomar líquidos. 

Pocas fueron las fotos que realice en ellas.

 Como pueden ver, mis compañeros de trabajo tenían ilusión de que se realizase la salida en el Centro, donde actualmente tengo uno de mis dos ocupaciones laborales, aquí, como técnico en transporte sanitario, (conductor de ambulancias.)




la otra actividad la realizo en el tiempo que me queda libre con mi taxi. 

Ya saben chicos, utilicen el servicio público y si vienen a mi ciudad....je je je.






PRIMERA ETAPA

Gracias a mi amigo Pedro, que me hizo la guardia del domingo 5/07/2015 y tras una noche agotadora de salidas con la ambulancia inicio esta ruta.

 Me despido de mi esposa e hijo pequeño, (-esto costo emocional mente-), equipe la moto y parto  en busca del horizonte,  sin echar la vista atrás.
 Ruta que llamaré Italia y Países Balcánicos.


  Los primeros repostajes.


Una visita a Zaragoza rápida, solo para documentar mi paso por la Pilarica.









En Manresa, decido tomar un descanso y casualidades de la vida, me encuentro con un colega que en alguna ocasión participásemos juntos de alguna comida motera de las muchas concentraciones que se celebran en Plasencia.





El, de  camino a Barcelona para una reunión de trabajo y yo tratando de hacer el mayor numero de km en esta etapa que termino en Olot, unos 940 km. del tirón.

 Lo peor... el paso por los Monegros sobre las 3 de la tarde,








 lo mejor... el fresco del camping de Olot y la satisfacción de haber realizado la etapa según lo tenia planificado.







Esta etapa no tiene mucho de interés al igual que la segunda, pero son etapas al fin y al cabo.


 SEGUNDA ETAPA




 Sin pena ni gloria. muchos km y muchos peajes que me parecieron caros, pero es lo que me toca si quiero cumplir con lo previsto.

 Madrugo y a la ducha, para despejar me y comenzar el día como nuevo, aunque el dormir en una colchoneta no es lo mismo; los primeros días hasta que el cuerpo se acostumbra, cuesta.











Después de desmontar el campamento, me dirijo a la barrera, paso la tarjeta que la levanta y tras entregarla en el buzón, tomo rumbo a la frontera franco española, donde  toca repostar a tope y reponer fuerzas con un buen desayuno. 


 Una parada rápida en Figueras para documentarla.






Muchos km de autovía con miles de coches, camiones y algún que otro motero con sus máquinas rápidas que al pasar saludan sacando el pié y que son contestados con una ráfaga corta de mis luces.






Empiezo a pensar que este modelo de moto no está diseñada para pistas rápidas, ya que 120km/h. es para mí, la velocidad en la que la noto está más cómoda.

 Una y otra vez soy pasado por las GS 1200 y las gran turismo sin esfuerzo alguno; no sé si a ustedes les ocurre, pero yo, en muchas ocasiones pico embrague y trato de colocarle la 6 que no encuentro.

 No tengo ningún problema en poner la moto a 140 e incluso 150 y mantenerlos durante un tiempo, no, lo que ocurre es que no la encuentro cómoda, vibra, va un poco forzada y el consumo... una pasada. Pienso que un cambio con una relación mas largo no estaría mal si se rueda mucho por autovías.

 Poco a poco transcurre la mañana y el sol empieza a notarse







Por Cannes, noto que las tomas de corrientes del GPS y el Telf. no funcionan correctamente; paro en una estación de servicio y decido echarle un vistazo; me tocó desmontarla en su totalidad y me encuentro sulfatado unos contactos y flojas unas conexiones.















 Limpiar y apretar, no fue suficiente y me vi obligado a colocar los elementos en el lateral de la mochila para recargarlos; ya lo reparare en otro momento.







 Una vez terminada la operación, tomo rumbo a Mónaco donde llego a última hora del día. Un rápido paseo por el circuito, en sentido contrario al de las carreras de coches de fórmula uno.
































 Y sin darme cuenta abandono el principado, Francia y me encuentro en Italia a las puertas del camping donde tenía previsto descansar.










 Único camping en todo el recorrido que tiene las duchas que se activan con fichas, al registrarte te dan dos, que supuestamente es para dos duchas. Tengo que advertirles que una ficha dura un suspiro, NO TIENES TIEMPO DE ACLARARTE por muy rápido que seas, por lo que no les recomiendo dicho camping, muy cerca hay otros.




 TERCERA ETAPA





Hoy les comentare la tercera etapa, donde para mí, da el comienzo la ruta ¨Italia y países balcánicos".

 Ya tenía ganas de hacer km, pero parando a visitar, que es de lo que se trata. Italia y su fama de conductores locos... para nada. Es un placer ver como cualquier persona joven o mayor, hombre o mujer, chico o chica, manejan los miles de ciclomotores o motos que por aquí ruedan; si que parecen locos, pero nada más lejos de la realidad , soltura, manejo seguridad y experiencia es lo que me demostraron en todo momento, curva tras curva por su litoral y pensé que lo que yo hacía, era estorbar, retrasarles en su recorrido hacia sus destinos. 

En muchas ocasiones decido ponerme a rueda de ellos y les aseguro que gane mucho tiempo.

 - Allá donde fueres, haz lo que vieres-.


  A primera hora de la mañana y sin ducha (no tenía la dichosa ficha), desmonto el chiringuito y tomo rumbo a Génova.
 Ventimiglia- Génova, por la costa, una carretera de curvas enlazadas en la que todo es línea continua, y en la que por lo pronto que era, se pudo circular a una velocidad moderada.

                                                   


  





 Lindos pueblos en los que sus casas orientadas al mar dan una vista de estampa de postal.








 Algo que se tiene que tener en cuenta si se decide viajar a Italia, son los altos precios  que tienen sus carburantes; en las autovías de peaje más caros que por las carreteras nacionales.


                                                        AUTOVÍAS


 



                                          CARRETEA NACIONAL         



      A medida que la mañana avanza, el trafico por la costa se hace mucho más lento; y siendo esta una etapa en la que tengo que visitar Génova y Pisa, tomo la vía rápida por ganarlo.


     Decido entrar en Génova por su zona industrial, ya que por ella tengo asegurado el paso junto al faro más alto que he visto, al que decido documentar, aunque desde la distancia.











Génova es muy complicada de circular y les aseguro que me costó localizar los lugares que tenía previsto visitar.


Ciudad Marinera, y ciudad de uno de los marinos más conocidos de la historia, el  Genovés Cristóbal   Colon.   Genovés, Español, Catalán ,  todos se lo disputan, pero en realidad nadie se pone de acuerdo ni se conoce el verdadero  lugar de su nacimiento. Este es el monumento que la ciudad le dedica a su intrépido aventurero; es lo primero que decido documentar, una plaza  con más pena que gloria, donde está ubicada una parada de autobuses .














     Junto al puerto está anclado este galeón, replica de los contemporáneos al descubrimiento de las Américas; imagino que abierto al público por una módica cantidad.












                La Catedral de Génova es mi siguiente punto de interés.



   Tengo que comentarles que una ... o el principal inconveniente que me encuentro al viajar en solitario es dejar la moto y todo el equipo abandonado, para poder visitar cual quiere monumento en zonas donde está prohibido el tráfico rodado; en esta ocasión tuve que entablar conversación con uno de los taxistas estacionado en su parada, presentándome como colega de oficio y bla bla bla. 


Como era de esperar le toco hacer de vigilante durante 5 escasos minutos que me llevo ver la fachada de su catedral.

 - GRACIAS COMPAÑERO-.  De regreso, al intentar arrancar la moto, esta no arranca, me pareció falta de gasolina, que si tenía. Tras varios intentos consigo arrancarla y pensando que tengo el filtro atascado, pido a mi colega me guié al taller de Yamaha más cercano.

 Carrera corta y propina obligada.

En el taller no tienen filtro y tras un vistazo rápido del mecánico, me comunica que no le pasa nada, que en realidad lo que ocurre, es que tenia los carburadores ahogados, que revolucione un poco más o que no pare inmediata mente el motor al llegar al sitio de interés.

 Mano de santo... No hubo que pagar nada y no se repitió el incidente.
 Decido tomar algo para celebrarlo y pongo rumbo a Pisa, pero antes documento este arco de triunfo dedicado a los Genoveses fallecidos en la primera guerra mundial, diseñado por Marcello Piacentini el mismo que diseño la Via de la Conciliacione frente al Vaticano.







 La mañana transcurre, el calor se hace notar y toca repostar y refrescarse un poco.






 Lo hago en esta estación de servicios, des de donde se contemplan las extracciones de mármol en la montaña.









 Pisando fuerte, al medio día llego a Pisa, ciudad en la que su torre inclinada,  la basílica y poco mas, dan vida a la urbe, muy concurrida y la zona de sus monumentos, como era de esperar, cerrada al tráfico.

































 Como no... la típica foto de este lugar.





 Cerca, muy cerca consigo estacionar la moto junto a un grupo de motos francesas que imagino en las mismas circunstancias que yo, de visita. 

 En este lugar puedes encontrar personas de cualquier lugar del mundo, y claro..., de mi región. Esta pareja con la que entable conversación , del mismo Badajoz; unos saludos unas presentaciones unas risas y unas fotos para el recuerdo.





Documentada la zona y frente a donde estacione la moto, decido comer algo; una pizza en Pisa, y bien rica que me supo.







Unas cuantas cervezas, que ricas con el calor que hacia.




De Pisa,al Lago Braciano donde tengo previsto descansar en esta etapa.




 Pocos km. antes de tomar el desvío para Braciano, paro en una estación de servicio donde me encuentro tres BMV con matrícula española. Dos de ellas, de colegas Gaditanos con destino la Capadocia; pararon a comprar un mapa de la zona, su destino inmediato era Bari, donde tomarían un ferry   con destino Grecia. Pocos minutos de presentaciones y charla y reanudaron su marcha. La tercera moto en cuestión, de una simpática pareja en su primer viaje de aventura en moto; Joseph y Nuria , de Barcelona.

Su intención es localizar un camping en los alrededores de Roma y visitar durante unos días la ciudad y la zona. Ante la falta de equipamiento y mi información del camping del lago Braciano deciden pasar en él la noche. Así pues, tomamos rumbo a él, donde ya llegamos al ponerse el sol. Antes de montar el campamento y que nos cierren el comedor decidimos cenar; claro... pizza.






 Buena pizza y buena compañía, que mejor forma de terminar esta etapa.





 CUARTA ETAPA  


Cuarta etapa, de Lago Braciano a Pompeya.



Madrugar ayuda; hace que el día sea más largo y creo que a primera hora de la mañana uno tiene las ideas más claras y resuelve mejor.

 Esta mañana, cansado  de tener que desplazar el G. P. S. de su posición natural, al lateral de la mochila para poder ser recargado, decido adelantar la toma de corriente trasera.














 
 Ya puesto le doy un repaso a los escapes que veo se mancharon con algún liquido que les cayó, para ello utilizo lana del doble 0, de las que usan los fontaneros, no rayan y los deja como nuevos.








                                      Este es el resultado.




 Siempre es bueno ir provisto de algún tipo de herramientas para los menesteres de menor importancia; esta es mi improvisada caja de herramientas, pequeña compacta y útil.




 Terminada la reparación y desmontado el campamento, me doy un pequeño paseo por la orilla del lago; cierto que este camping es un buen lugar para venir con la familia a descansar unos días.









 Ya de regreso, me encuentro que Joseph y Nuria también comienzan a desmontar su tienda.
 Es el momento de la despedida, ellos tienen otro ritmo diferente al mío; tomamos unas fotos para el recuerdo, nos intercambiamos correo y pongo rumbo el pueblo de Bracciano, a escasos 3 km.











 En él, documento este precioso castillo que puede ser visitado, un lugar idílico y con unas vista del lago, de lujo; no en vano, fue elegido por el actor estadounidense Tom Cruise, como lugar donde contrajo matrimonio en el 2006 con Katie Holmes (información facilitada por mi esposa).





















 Este es su interior, ( fotos cedidas por Joseph y Nuria).










































 Les recomiendo pasear un rato por sus calles; la parte próxima al castillo es preciosa.



































 Visto Bracciano y su castillo, me encamino a ROMA distante a unos 45km del lago.
 La carretera no está mal , pero a medida que me aproximo, el número de coches se incrementa y por consiguiente se forman colas inmensas, y ahí, es donde pude ver la maestría y experiencia de los cientos de conductores de pequeñas motos que circulaban en medio de las filas de coches.

 Esto me ayudo a ganar mucho tiempo y sorprendido me quede, que ni roce, ni rompí ningún espejo.  Roma es Roma y todo el mundo sabe que es una de las ciudades más visitadas del mundo, así pues no les voy a contar nada que ustedes ya no sepan; eso sí, estos son los lugares que visite, y que decir tengo, gracias al GPS, fui de uno a otro sin la menor dificultad.

 Comencé la visita por La Piazza del Popolo, es una de las plazas más conocidas de Roma.

 En español su nombre se traduciría como Plaza del Pueblo.





 Un obelisco egipcio dedicado a Ramsés II, traído de Heliópolis se alza en el centro de la plaza. El obelisco flaminio, como se le conoce, es el segundo más antiguo y uno de los más altos de Roma con 24 metros, o 36 contando el pedestal. 

Su antigua ubicación en el Circo Máximo, data del año 10 AC.




 Las iglesias gemelas.


 Fuente de Neptuno ubicada en esta plaza.




 Castillo de Sant´ Angelo, guardián de Roma durante 1500 años. Apenas hay quien se marche de Roma sin haber sacado alguna fotografía a este célebre castillo junto al Tíber.












 Conectado a la otra orilla por el puente más hermoso de la ciudad.








 y al Vaticano por un largo pasadizo amurallado.

 El edificio fue concebido inicialmente como Mausoleo del emperador Adriano (117-138), pero su sólida estructura y su posición estratégica le han hecho jugar un papel decisivo en las interminables luchas por el dominio de la ciudad.

 Fortaleza inexpugnable donde se podían resistir los asedios durante meses, ningún invasor podía proclamarse dueño de Roma hasta que no hubiera rendido Sant’ Angelo. Además de fortaleza, ha servido también como palacio, donde los Papas pasaban largas temporadas en tiempos revueltos. Por eso cuenta con estancias nobles, enriquecidas con elegantes frescos renacentistas. Más tarde sirvió como cárcel, cuando pasó a manos del Estado Italiano, y desde 1925 alberga el Museo Nazionale del Castel Sant’Angelo.







 La Basílica de San Pedro del Vaticano se levanta sobre la tumba del Apóstol, ubicada en una necrópolis del siglo I. La primera basílica vaticana fue construida por Constantino en el siglo IV, y estuvo en pie durante más de 1.000 años, hasta que los Papas del Renacimiento la derribaron para poder levantar una nueva basílica sobre la tumba de San Pedro.












 Sus dimensiones eran tan gigantescas que la empresa parecía irrealizable, y estuvo a punto de sucumbir. Las obras duraron 160 años y en ellas trabajaron artistas de primer orden. La fachada de Maderno, la cúpula de Miguel Ángel, o la Plaza de Bernini ( creador del arco de triunfo de Génova ) son únicas en el mundo... pero la primera vez que uno penetra en el interior de la basílica recibe una impresión casi sobrecogedora.











 Piazza Navona es la plaza barroca por excelencia en Roma. Está situada en pleno corazón de la ciudad medieval, rodeada de estrechas callejuelas por donde resulta muy agradable perderse paseando sin rumbo.








 Su característica forma alargada se debe al gran estadio de Domiciano, construido a finales del siglo I, sobre cuyas ruinas se levantaron en la Edad Media los edificios actuales. Pero su aspecto actual es obra del Papa Inocencio X Pamphili (+1655), que tenía en esta plaza el palacio familiar (actual embajada de Brasil) y decidió convertirla en la plaza más espectacular de la ciudad. La principal atracción de Piazza Navona es la famosa Fuente de los ríos, diseñada por Bernini,. La fuente, cuyas figuras monumentales representan los principales ríos de los cuatro continentes entonces conocidos, sirve de pedestal a un obelisco egipcio, levantado en medio de la plaza como antiguamente se hacía en los circos romanos.



















 La Piazza Venezia es hoy un importante nudo de tráfico en el corazón mismo de la ciudad.







  Está presidida por el enorme y controvertido Monumento a Vittorio Emanuele II, levantado para honrar a la patria después de la la reunificación italiana.

 Para poder construirlo se tuvo que trasladar un cuerpo entero del Palacio de Venecia, destruyendo así una de las últimas plazas renacentistas que quedaban en Roma.







Nadie sabe a ciencia cierta el motivo de la construcción de la columna de Trajano. El motivo podría ser la transcripción figurativa de los "Comentarios" del emperador Trajano. Éstos eran narraciones en prosa de sus guerras contra los dacios en el siglo II. La forma de la columna y sus medidas reproducen la forma del libro antiguo, es decir, la del rollo de papiro, además de marcar la altura de la montaña que fue destruida para construirla.

Desde las terrazas de las bibliotecas del foro de Trajano era posible ver cada uno de los bajorrelieves pintados -ya no lo están- de la columna. Además, debía hacer servido de tumba para el emperador, cuyas cenizas estaban en su base, en una urna de oro. La longitud "desenrrollada" de los bajorrelieves es impresioante, unos doscientos metros, en los que se narran batallas y victorias. La estatua de Trajano dominaba esta columna hasta que fue sustituida en el siglo XVI por una de San Pedro.

Un monumento de referencia, bellísimo, que no debéis perderos. Aconsejo que lo visitéis tanto de noche como de día, ya que la iluminación le hace tener matices muy distintos.








 Símbolo de la eternidad de Roma, el Coliseo o Anfiteatro Flavio, como era conocido en época clásica, te transportará como pocos monumentos al esplendor de la Roma Imperial.


Su arquitectura casi perfecta le ha permitido subsistir 2.000 años a pesar de los incendios, terremotos y los sistemáticos saqueos que ha sufrido a lo largo de la historia. El mayor anfiteatro del mundo se levantaba en el corazón de la Antigua Roma. 
El emperador Vespasiano lo hizo construir en el lugar que ocupaba un gran estanque de la mansión de Nerón, para borrar de este modo la memoria de su odiado predecesor.






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El Arco de Constantino rememora la victoria de Constantino I en la batalla del Puente Milvio en el año 312, que supuso el fin de la Guerra Civil de Roma contra Majencio. La estructura de 26 metros de ancho y 21 metros de alto se alza justo al lado de El Coliseo.

Su estado de conservación es fabuloso y muestra relieves de la época de Marco Aurelio, Trajano y Adriano, todos ellos extraídos de otros monumentos existentes, como el Foro de Trajano o el Foro Romano.





 El Panteón es uno de los monumentos mejor conservados de la Antigua Roma. Contemplar sus severas formas clásicas conviviendo con normalidad con edificios de la ciudad moderna produce una extraña sensación de anacronismo. Y no sin emoción se atraviesan los enormes batientes de bronce para entrar bajo la cúpula levantada por Adriano hace 1900 años.


 
                                                                              


 La forma esférica de su interior (la cúpula es una media esfera perfecta) debía reflejar la perfección del Imperio Romano, destinado a durar eternamente. El Panteón constituye una de las cumbres de la arquitectura romana, perfecto en el equilibrio y armonía de sus formas y en su impecable construcción. Hoy, además de seguir siendo una iglesia con culto, el monumento cumple la función de panteón real. Contiene las tumbas de los dos primeros reyes de la Italia unificada, y también la tumba del insigne pintor renacentista Rafael.








 Este milagro ha sido posible gracias a que el Panteón fue el primer edificio clásico transformado en iglesia: en el año 608, el emperador bizantino Focas (dueño de Roma en aquel momento) se lo ofreció al Papa Bonifacio IV. De este modo, el antiguo templo dedicado “a todos los dioses de Roma” se convirtió en la iglesia de Santa María de mártires, dedicada a los mártires de las persecuciones. Una enorme cantidad de huesos procedentes de todas las catacumbas de Roma fue trasladada a la nueva iglesia.














 Aunque el Panteón conserva en su frontispicio el nombre de Agripa, que levantó el primer Panteón en tiempos de Augusto, el edificio que hoy vemos fue construido por el emperador Adriano en el siglo II.





 Pirámide Cestia (o Pirámide de Cayo Cestio) es una pirámide de estilo egipcio que se encuentra en Roma junto a la Porta San Paolo. Se construyó en torno al año 12 a C. como sepulcro para Cayo Cestio Epulón. Su base, cuadrada, tiene alrededor de 30 metros de lado, y alcanza una altura de 36,40 metros. Está recubierta de mármol, aunque su construcción interna está realizada en ladrillo. En los lados oriental y occidental se encuentran sendas inscripciones en latín donde se registra tanto el nombre de Cestio, como las circunstancias de la construcción, que según esto duró 330 días.






 El texto de las inscripciones es:
 • C. Cestia L.F. Pob. Epulo pr. tr.pl. VII vir epulonum
 • Opus apsolutum ex testamento diebus CCCXXX arbitratu L. Ponti P.F. Cla. Melae heredis et Pothi L.


 En la época de los Césares, comienzan a construirse en Roma tumbas gigantescas, algunas de ellas, como la de Cayo Cestio, inspirada en modelos del Egipto de los Ptolomeos. En tiempos pasados se pensó que la pirámide era la tumba de Remo. En el sigloIII, la pirámide se incluyó en la muralla Aureliana.







 El nombre original de la puerta era Porta Ostiense, porque estaba situado del comienzo de vía Ostiense.










 Roma da para mucho, y como comprenderéis en un solo día es imposible ver todo la que me hubiese gustado, pero la visita para documentar está hecha.



Tomo rumbo a Pompeya; donde a media tarde me instalo en el camping Zeus, justo enfrente a la entrada de la ciudad.


 Aprovechando las horas de luz que me quedan y el calor que hace, decido hacer la colada, pues ya se nota un cierto olor desagradable de la ropa utilizada.









  QUINTA ETAPA




 Pompeya a Villa Piana Scalo. Hoy toca visitar Pompeya y la costa Malacitana, dos de los lugares que más ganas tenia de conocer. 

Si deciden visitar esta ciudad, sepan que el horario de apertura es a las 9 am. y que si no se dan prisa en hacer fila, sufrirán la espera y perderán un bonito tiempo ya que minutos antes de la apertura, un sin fin de autobuses repletos de japoneses colapsaran la entrada.










 

 Lo primero es lo primero y ya que hasta las 9 no abren, tomar un desayuno es lo mejor que uno puede hacer, , para ello hay unos cuantos establecimientos en la misma entrada de Pompeya que por un módico precio uno queda bien.

 Desde que un ingeniero español iniciara las excavaciones en el siglo XVIII, los arqueólogos han sacado a la luz la antigua ciudad romana sepultada por la terrible explosión del Vesubio en el año 79 d.C. La ciudad había desaparecido del mapa entre el 24 y el 25 de agosto del año 79 d.C., cuando una mortífera erupción del Vesubio sepultó ésta y otras localidades del entorno, como Herculano y Estabia.
























 Las ruinas de Pompeya son muy extensas y es posible recorrer gran cantidad de edificios en los que los ciudadanos hacían su vida diaria, entre los que destacan algunos templos, la basílica, el foro y las termas, además de algunas casas de las más lujosas decoradas con frescos y mosaicos.
























 Mi estancia allí me produjo la sensación de estar en la propia Roma de entonces, es una visita obligada para los que visitan Italia.

































































































 Como curiosidad fijaros en los enormes pasos de cebra de piedra que se utilizaban en aquella época.





 Con ellos los ciudadanos podían cruzar la calzada sin mancharse los pies, ya que ésta estaba normalmente inundada y bastante sucia.



 Probablemente una de las partes más llamativas a la par que escalofriantes de la visita sea la exposición de las figuras de los ciudadanos que quedaron atrapados por las cenizas, en cuyos rostros aún se contempla el pánico que vivieron.











 Pompeya, la primera capital del sexo. El Lupanar, antiguo burdel de la ciudad romana fue descubierto en el siglo XIX. Tras encontrarse en él estatuas y pinturas demasiado oscenas para la época se decidió cerrar; nuevamente se abrió al público en octubre de 2006.



















 Es el edificio más visitado y comentado del sitio arqueológico. Testimonio de las costumbres sexuales de la época. No es el más suntuoso ni el más importante, pero es el edificio que mayor cantidad de visitantes atrae. Lástima que en esta ocasión se encontrase cerrado.




 Esta ciudad mereció la pena ser visitada.




 Terminada la visita a Pompeya, me toca recoger el campamento y encaminarme a documentar las vistas de la isla de Capri. Tomo la carretera dirección Sorrento y tras cruzarlo, por un sinfín de cruces, pueblos, aldeas, consigo dar con el lugar al que tenía previsto llegar para documentar dicha isla.




























 Esta, es una de las etapas que tenía más interés en realizar, ya que tras visitar las ruinas de Pompeya recorrería la costa Amalfitana.





















































 La costa Amalfitana es un tramo de costa italiana bañado por el mar Tirreno, situado en el golfo de Salerno, en la provincia homónima de la región de la Campania de gran interés turístico y cultural, no en vano, todos los municipios que integran la costa fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.







Sus lugares más famosos, Positano, Ravello y, naturalmente, Amalfi. El camino corre tortuoso, como un balcón suspendido entre el mar azul cobalto y las pendientes de los montes Lattari, en una sucesión de valles y montículos entre calas, playas y terrazas cultivas de cítricos, vides y olivos.

































 En muchos de los miradores que posee esta costa, encontraréis puestos ambulantes donde podréis refrescaros con una especie de jugo de limón, mientras contempláis tanta belleza.










 



Recordarles que en esta época, el trafico es intenso y en ocasiones se forman pequeños atascos como fue mi caso, al encontrase dos autocares que circulan en sentido opuesto. La afluencia de gentes es mucha y los lugares para aparcar pocos, por lo que la inmensa mayoría lo hace en un lateral de la vía, reduciéndola considerablemente y dificultando aun más la circulación y el paso de los vehículos.

 Pero con todos sus inconvenientes, les garantizo que merece la pena recorrer en toda su extensión esta ruta, ya que en ella encontrareis miles de lugares con unas vistas inigualables.













 

 Para mi una de las mejores zonas de este viaje.




 Recorrida la costa Amalfitana, ya en Salerno, decido tomar la vía rápida con la única intención de buscar un lugar para descansar.


 En Mongrassano, -ya al sur de Italia-, viendo que me caía la noche encima, decido que el GPS me localice un camping cercano, y me indica uno que se encuentra a 37 km. Esta decisión me hizo recortar la ruta, ya que dicho camping se ubica cerca de Villapiana Scalo, dejando sin visitar toda la zona del sur de Italia próxima a la isla de Sicilia. Esto hizo que la ruta se adelantase un día.

 

El camping, Pineta di Sibari. 







 Un buen lugar para descansar sin duda y un lugar muy recomendable; tengo que decir que desde el portero que me atendió en la recepción, al camarero que hizo que me pudiesen dar algo de cenar, pese a estar ya cerrado el comedor, su comportamiento y actitud me hicieron sentir muy bien. Desde este lugar, les agradezco la atención recibida.


 Tras la buena cena y disfrutar del espectáculo que ofrecían, di por concluida esta etapa en la que no rodé muchos km, pero lo prolongado de la visita a Pompeya y las muchas paradas que realice en la costa Malacitana, se prolongo muchas horas del día. .











                SESTA ETAPA



Piana Scalo, (Italia)   a  Bar.  (Montenegro).



El Sur de Italia, para mí, es la región menos turística del país, pero les aseguro que tiene unas playas  de aguas cristalinas preciosas.
Al carecer de ciudades importantes y con pocos monumentos destacables,  esta etapa será  para pasear y disfrutar de la moto.
 Hoy como siempre madrugo, y que suerte la mía, el restaurante del camping ya se encuentra abierto y pude disfrutar de un buen café que me despeja por completo.

 




  Lo dicho esta camping es un lujo.


En la caseta de salida donde tengo que recoger mi DNI tras abonar la cuenta, ya no se encuentra el portero que tan amable y simpático me recibió por la noche; en su lugar una Sra. me atiende con la misma simpatía y amabilidad,  mientras abono el importe requerido, se acerca un hombre revisando la moto de arriba a abajo admirando tanta belleza y me comenta que él posee el mismo modelo, pero la 650. es el dueño del camping y la recepcionista su señora.


Unos minutos de charla y comentarios sobre el viaje e inicio el camino con intención de visitar el punto más al sur al que se puede llegar en Italia,   Leuca.



Un par de cruces, unos km. por la carretera general y me incorporo a una autovía libre de peaje hacia mi destino.
Una parada para contemplar la costa del  sur del país , sus playas y algún catillo que en tiempos hizo de fortaleza contra el acoso de piratas. 



 





 



Ya en Mónaco vi varios Ferrari, pero no pare ni un instante, con lo que no pude hacerles ninguna foto;  quiso la suerte que al hacer un descanso a media mañana en una estación de servicio, encontrase en ella a este impresionante F430 rojo,  aparcado junto al surtidor y sin llaves...        -que mala suerte-.

 





 




 

Que desespero me entró al ver al dueño, un tipejo de apena unos  5 0 kg.   con unos pantalones rojos apretados y camisa blanca  con el cuello alzado,  - como desluces a  ese coche-,    para lucirlo en todo su esplendor , él, necesita a alguien como yo,  alto, fuerte, guapo y con presencia.

 

   Juzguen ustedes mismos señores.



Soñando hice muchos km. hasta llegar a Tarrento, esta ciudad  es la más grande que me encontré antes de llegar a Leuca y en ella pude documentar esta fortaleza y esta escultura .



 











 



Tomo la carretea junto a la costa y descubro que todo su litoral está plagado de playas preciosas  de aguas cristalinas, con una afluencia de gente importante, con miles de chiringuitos y chales adosados.













 






















 Sin duda, un magnifico lugar para traer a la familia y  disfrutar unos días. 



La temperatura es agradable, el cielo despejado y el sol brilla con todo su esplendo; así recorro toda la costa, paseando, mirando y disfrutando, sin prisas pero sin pausa.

 





Que rara es la climatología y como puede cambiar de un momento a otro; pocos km antes de llegar a Leuca  se empieza a formar una tormenta  a mi derecha, por la carretera que tengo que subir hacia Bari.


 En Leuca, mientras la documento, caen una gotas, pero eso fue todo, no tuve que  ponerme el traje de agua.


Esta es  la iglesia de Nuestra Sra. De Leuca, en la misma explanada se encuentra su faro, y un mercadillo  donde pude comprar recuerdos de la zona.

 






















 







Una estatua del Papa  Giovanni XXIII preside la lugar y de él recibe el nombre esta plaza.


Creo que este es el lugar más alejado de mi hogar en esta ruta y por lo tanto a partir de ahora cada km que ruede será un km menos para llegar a casa.






































En este  lugar, veo por primera vez el mar Adriático y la terminación del Mediterráneo, también el pueblo de Leuca y su puerto.

 







Dando tiempo a que se aleje la tormenta, tomo un descanso y aprovecho para comer algo en el bar restaurante.  CARO  muy  CARO.  Están avisados.


Tomo estas instantáneas de puerto y su costa e inicio la ruta hacia Bari.

 



 


Visita obligada es el castillo de Carlos V en Monopoli;  obligada por ser Yuste un pueblo cercano a Plasencia,   ubicado en la zona de la Vera, el  lugar  elegido como  retiro hasta su muerte.

 



 




 






Sobre las 7 de la tarde llego a la ciudad de Bari,  recorro sus calles y su malecón buscando el puerto de embarque.

 





Cuando  entro en el, dos policías me informan que tengo que desplazar unos dos km hasta encontrar el lugar donde poder sacar el  billetes, y  así lo hago.


Una vez ya en las taquillas,  con un italiano de nivel 0,01  y un ingles 0,1  le indico al expendedor que quiero embarcar para Croacia y él   -que no sé cómo me entendió- me informa que la naviera que hace Croacia no zarpa hasta mañana, pero que en un par de horas zarpa un barco con dirección Montenegro hacia la ciudad de Bar.
 
Ahora que lo pienso... yo tampoco sé cómo le entendí, pero lo hice.

Puestos en conversación, le pregunto qué cuánto hay de Bar  a Dubrovnik y me contesta que una hora.
Fueron tres, quizás entendí mal; pero preferí perder una hora a esperar todo un día en Bari;
El precio si lo entendí, 102€  en cubierta y si cojo camarote 129€. 

No lo dude, el camarote con baño y ducha incluido fue mi elección, y les aseguro que de lujo.


Las motos fuimos los primeros en embarcar,  me colocaron en un lateral junto a la salida, con lo que supuse que sería de los primeros en el desembarco.










 


 


Una vez amarrada la moto, me dirijo a la recepción donde me entregan la llave de mi camarote y sin esperar a zarpar me doy una tremenda ducha.Un paseo por cubierta mientras zarpamos







 y derechito al comedor donde pude tomar una selección de carnes con ensalada y un vinito  de la tierra Montenegrina.















 Mala travesía...   el mar se pico y el camarote no dejaba de dar vueltas y vueltas...


 





SEPTIMA ETAPA.

Bar  (Montenegro)     Split   (Croacia)  visitando Mostar  (Bosnia & Acergovina)


Mi cuerpo tiene interno un reloj biológico que no me permite dormir más de 7 u 8 horas seguidas y a eso de las 6,30 am.  ya me encuentro dentro de la ducha  quitándome la resaca  del vino de la noche anterior.

Me dirijo al bar con la sana intención de tomar un buen café que me termine de despejar y salgo a cubierta para ver atracar el barco en Bar















 

















El día amanece despejado, ni una nube y el poco viento que hacía,  era el que producía la velocidad del barco; tomo una instantáneas  del lugar de atraque


 





 y como todo el mundo, me dispongo a recoger mis enseres y bajar a las bodega donde me espera la moto.
Les confieso, que en esos momentos siento una cierta preocupación, ya que mi GPS no funciona fuera de la comunidad  y tampoco lo hace en algunos países como Croacia ni Eslovenia, y por consiguiente tengo que guiarme por mi instinto y los mapas que cientos de veces revise cuando preparaba este ruta; el problema era que jamás contemple Montenegro como lugar a visitar y nunca revise una ruta mi lugares que documentar.

Quiso el azar, que haciendo cola en los pasillos, mientras nos dan acceso a bodegas, coincidiera con una pareja de moteros jóvenes ,de nacionalidad italiana que se disponían a pasar el fin de semana en una ciudad  de la costa montenegrina que está situada en la dirección hacia Dubrovnik.
Tras las presentaciones las charlas y comentarios, decidimos rodar juntos esos km, así que colocamos nuestros equipajes en nuestras motos y somos de los primeros en abandonar el barco.
Nos toca esperar unos minutos en la fila para hacer aduana;  ya con la documentación de la moto y pasaporte en mano, nos hacemos estas fotos para inmortalizar el momento.


 


Como anécdota,  decirles que le entrego al agente una carta verde caducada y en cuanto la revisó, me dijo  que no tengo acceso al país.


 


 Ni que decir tiene que fue un error;  ya que antes de emprender este viaje comprobé todos los detalles y este fue uno que hubo que solucionar con mi compañía de seguros,  solo entregan la carta verde por el periodo de un año al contratar la póliza, no así al renovarla, que la tengo que pedir y cuidado¡¡,  pues la suelen enviarla solo por unos meses como fue mi caso.
Reviso los documentos , le entrego la que está en vigor, me sella el pasaporte y vía libre, accedo a Montenegro.




Lo primero que hacemos es repostar, aprovechando la ocasión , aquí el combustible es mucho, muchísimo mas económico que en Italia.
 



Hagan el cambio de Kunas a euros y verán el precio.




 

Ningún problema para pagar con tarjeta.


Cerca del surtidor se encuentra esta iglesia creo que ortodoxa, y aprovecho para tomar unas fotos.









Iniciamos el viaje en una mañana muy agradable, con muy buena temperatura por una carretera concurrida de trafico pero en muy buen estado y lo mejor de todo el paisaje.



 



 

















 



 


Vi poco de Montenegro, pero lo que vi me encanto; es un país que merece la pena recorrerlo; quien sabe si en algún otro proyecto.


En la ciudad de  Budva,  mis compañeros de ruta tienen su destino, nos intercambiamos correos y quedamos en comunicarnos.
Si revisan la costa de Montenegro  pueden ver que el mar se adentra en el interior formando una especie de pajarita;  en su parte más estrecha se puede tomar un ferry que acorta el camino en muchos km.,  decido tomarlo.


 


 


 




 



 




 














  Por la módica cantidad de 2€ y en  apenas 15 minutos te transporta a la otra orilla.
Me hubiese gustado hacer todo el trayecto por carretera  y creo que me perdí  buenas vistas del lugar, pero en ese día era mucho lo que tengo programado visitar y el tiempo corre en mi contra.



 



Pocos km. mas y me encuentro en la  frontera con la CC EE.  en Croacia.



 



 



 





Accedo a Drubovnik por el sur del país, por la carretera que pasa junto a su aeropuerto, y a unos 20 km tras pasar un alto la diviso.





















Paro en un mirador para poder documentarla en la distancia y al momento aparecen estos tres personajes  salidos de una época de los 60.
!Que preciosidad de maquinas las que montan¡, unas Harley de los sesenta por lo menos.
Tenemos unos momentos de comunicación, nos hacemos unas fotos de recuerdo y cada uno hacia su destino, ellos a Grecia.



 





 


 









Dubrovnik   es una pasada de ciudad, la joya de la costa balcánica.


 
 









 Uno se puede perder por su puerto , sus calles y su muralla durante horas. 


 


























 





 





 




























  Me sorprendió su estado de conservación, lo que me hace pensar en su restauración después de la  guerra.  








 





 Con sus aguas extremadamente transparentes.


 



























 



Les recomiendo visitarla, porque  es... no preciosa,  es espectacular


Visitada la ciudad,  me dirijo hacia el aeropuerto y a unos 4 km tomo la carretera que me conduce a Trebinche en Bosnia & Acergovina.


https://goo.gl/maps/Zdbp1 

 
Nueva metedura de pata en frontera y con el mismo error; entrego la carta verde caducada.













Rota la carta y sellado el pasaporte, por una carretera en no muy buen estado me adentro en el país,  al que encuentro un poco abandonado.

Campos de montes sin cultivos sin industrias con muy pocos pueblos y los que encontré, desiertos, con casas en ruinas, las que imagino son consecuencia de la reciente guerra sufrida.


Trebinche es diferente, una ciudad reconstruida y a la que decido visitar por una iglesia ortodoxa situada en lo alto de una montaña desde donde se divisa en toda su extensión.



El lugar es precioso y la iglesia como esperaba impresionante.



















 








Visitado el lugar, y sin más tiempo que perder, me encamino a Mostar.


La carretera sigue pareciéndome muy poco transitada; en unos 80 Km.  me cruce con un par de coches  y vi unas pocas aldeas en muy mal estado aunque ya algunas casa se han  construido.  




Stolac es un pueblo que tengo que cruzar en mi trayecto hacia Mostar y en el que me encuentro estas tumbas y cruces, que no sé si es un cementerio o una exposición.

 

















Poco más de las cuatro de la tarde  llego a Mostar y su puente conocido internacionalmente, puente que tras ser destruido en la guerra, 






una compañía de ingenieros de Botua de  Badajoz  construyen una pasarela  para el tránsito de los ciudadanos de la ciudad.






Acabada la guerra el puente fue reconstruido  con su forma original, quedando en este estado.














En él, últimamente se celebran  competiciones de saltos acrobáticos ya que su altura es considerable y da pie a ello.
Ya tenía planificado donde aparcaría la moto, pero no contaba que el terreno fuese una superficie de grava.
















Entro por la calle y de repente zas¡, me hundo, pero no mucho;  gracias a dos camareros de la tasca ubicada en el lugar que me ayudan a dar la vuelta, consigo posicionarla para la salida.







  

 Tras tomar una cerveza y   aprovechando que el lugar era idóneo, y que la moto está muy a la vista, le comento a los camareros si puedo dejar el casco en la tasca, a lo que de buena gana accedieron ;  moto casco y equipaje quedo a su cargo.






El puente,  los puestos de venta del lugar, y las mezquitas con sus minaretes,  son los puntos de interés de la zona y mereció la pena visitarlos.





















































































La tarde se echa encima y aun me queda el camino de regreso a Croacia, a la ciudad de Split, donde tengo previsto pernoctar en casa de unas amistades que residen en mi ciudad.


                         Paso frontera Bosnia Croacia.










Ya entrada la noche, llego al lugar donde mi amiga Kris con su hija Ania me recogen  y acompañan a las afueras de la ciudad donde sus padres residen.
Tras una buena ducha y la cena, puedo descansar en una cama como Dios manda; ya dos noches que no tengo que montar el campamento ni desmontarlo por la mañana.
Gracias a Kris y a sus padres por la acogida, fue un placer conocerles.



 






OCTAVA ETAPA.



Split a Venecia.






Muy buen descanso,- como en mi propia casa-.

Sobre las 7 am, el canto de unos gallos me despiertan; -que curioso, los gallos en Croacia cantan igualito que en España-,  las personas tenemos idiomas tan diferentes;  nadie de la familia de mi amiga Kris habla español, solo ella y su hija Ania que nació en España, por lo que las comunicaciones siempre fueron a través de ella.

Buena y simpática su familia, gracias por su hospitalidad. 


Una vez equipada la moto, tomamos café en la terraza,  contemplando las  vistas tan espectaculares  que desde ella se alcanza a ver,  des de la  montaña, hasta el puerto de Split.






Split es una de las grandes ciudades para visitar en Croacia y además de ser una ciudad muy atractiva, nos encontramos ante una ciudad que es fundamental para los turistas que quieren ir a visitar las islas de Croacia, porque suele ser un punto importante para partir.

 En ella, los visitantes se encontrarán con un ambiente muy agradable, siempre llena de turistas y por supuesto de diferentes lugares de interés para conocer.

 Después de tomar unas fotos para el recuerdo, me despido de los padres de  de mi amiga agradeciéndoles su hospitalidad y deseándoles ver pronto por España. 




Kris y su hermana deciden acompañarme a la ciudad y mostrarme en bario antiguo;- que mejores guías que ellas-.



Recorremos sus estrecha calles  en un laberinto interminable, salpicada de pequeñas plazas donde los bares del lugar tienden sus terrazas ocupando  toda la superficie sin apenas dejar paso.




















Split, desde luego, fue una ciudad que cautiva, casi tanto como la preciosa Dubrovnik y es también un buen punto de partida para realizar cruceros por las islas del Adriático o para conocer vecinas localidades como Nin, la ciudad natal del Obispo Grgur, el primero que apostó por traducir las misas  al croata, o la localidad de Trogir, cuyo casco antiguo, al igual que el de Split está declarado Patrimonio de la Humanidad.


























Una de las estatuas más famosas de la ciudad es la de Gregorio de Nin, obispo croata. La estatua fue realizada por el más famoso escultor croata Iván Mestrović.









 Se cree que si le frotas el pulgar se te concede un deseo.

Yo por si acaso, lo hice.





 Entre sus edificios de interés están el Palacio de Diocleciano  que ofrece restos arqueológicos muy interesantes como la fortaleza y el Templo de Júpiter.



 Dentro de este recinto también se encuentra la Catedral del Domnio, antiguo Mausoleo de Diocleciano, en el que destaca el campanario de estilo románico-gótico y sus monumentales puertas de madera con imágenes de la vida de Cristo, obra del maestro Buvina.










Esta es una vista del mausoleo de Diocleciano.



Es imposible ver la ciudad medieval de Esplit en un día y sé que muchos de sus preciosos rincones se  quedaron  para una próxima ocasión , que espero  así sea.


Visitada la ciudad, decidimos tomar  un café antes de despedirnos; - gracias Kris por tu hospitalidad, nos vemos en Plasencia.-.


 La carretera que paralela al mar recorre la costa de Croacia, es una de las bellezas de este país. 










   Una pasada el realizarla en moto.


Curva tras curva transcurren los casi 350 km que la separa de la ciudad de Zadar  y les aseguro que un verdadero placer rodar por ella.




La Iglesia de Sant Donato de Zadar,  es un monumento de estilo prerrománico de principios del siglo IX, considerado como el más importante de su período que se conserva en Dalmacia.








Es el monumento más relevante de la ciudad de Zadar y en realidad está dedicada a la Santísima Trinidad. Sin embargo, se le conoce con el nombre de san Donato en honor al obispo Donato, de quien se cree que a principios del s. IX, erigió esta iglesia.




Pegado a San Donato se encuentra la catedral de Santa Anastasia, construida entre los siglos XII y XV sobre una antigua basílica paleocristiana.


                                                                             


 La entrada es gratuita aunque para subir a la torre sí que hay que pagar. Las vistas desde la torre dicen que merecen la pena, yo no realicé la subida.



La catedral de Santa Anastasia de Zadar es la iglesia catedral de la ciudad de Zadar y la más grande de la región de Dalmacia en Croacia. Fue construida entre los siglos XII y XIV con estilo románico tardío y gótico.




Justo al lado del museo arqueológico de la ciudad se encuentra la iglesia de Santa María, una iglesia ortodoxa del siglo XI que guarda una gran colección de objetos históricos de la ciudad. 







En el exterior de la iglesia, encontramos restos de lo que un día fue el foro romano de la ciudad.
 


 
 
 


 
 





 Puerta de Zara. Una de las antiguas puertas de acceso a la ciudad, esta puerta también es conocida con el nombre de puerta de Terraferma. En lo alto de la puerta podemos ver el león de San Marcos, símbolo que nos recuerda el pasado veneciano de la ciudad.






Poco mas tuve la oportunidad de visitar y mucho mas tiene para ver esta ciudad, al igual que Split y Dubrovnik, no son ciudades para ver en unas horas.


El resto de la ruta no fue más que acercarme a Venecia, rodando km y km con el único fin de poder montar el campamento antes de la puesta del sol.








El paso por Eslovenia fue rápido, ya que apenas 60 km separan sus fronteras y sin nada interesante que contar, apenas tres pueblos y algunas zona para descansar.









En sus aduanas, con presentar el pasaporte es suficiente y decirles que ya no solicitan el pago por recorrer sus carreteras como hacían antes con el famoso peaje.


La entrada en Italia fue por la ciudad de Trieste y también  el lugar donde resucito mi G P S.

El resto, autovía hasta Venecia donde encontré un camping a escasos 6 km de ella.













El camping Rialto, para una noche no está mal, pero si a las 12 del siguiente día no estás fuera,  te cobran; eso hizo que al siguiente día madrugase vara visitar Venecia y recoger todo antes de la hora prevista.


Me dio tiempo y visite muy cómodamente la ciudad; hacerlo a primera hora de la mañana fue muy ventajoso.      





NOVENA ETAPA 


VENECIA - LES ALBERTS





Venecia - Les Alberts


Venecia es una de las ciudades que siempre quise visitar y por lo tanto ciudad de obligado paso en esta ruta.

Sobre las 5 de la mañana, en un silencio absoluto, roto, solo  por las coches que circulan a escasos metros del camping;  después de una noche reparadora de buen sueño, salgo de mi tienda dispuesto a tomar una ducha que me ayude a despejarme por completo.

Pienso que soy el primero en ocupar las duchas... pero no es así,  ya se encuentran varias personas 
 aseándose en ellas. Este  hecho, es  significativo, de que visitar  Venecia a primera hora del día te da otra perspectiva diferente  de esta ciudad.

Por mi experiencia vivida esa mañana, puedo aconsejarles que fue todo un acierto.

Una vez aseado, dejo todo lo que no necesitare dentro de la tienda y con la moto pelada, con un simple pantalón corto, un suéter,  unas chanclas y mis gafas de sol, me disfrazo de turista dominguero y me encamino la ciudad de  Venecia.
En no más de 5 minutos, me encuentro cruzando un largo puente que une Venecia a la Península Itálica o Apenina.


Busco un parquin cercano donde dejar estacionada la moto y en el primero que encuentro, antes de entrar, me informan que tendré que abonar la cantidad de 25 € por hacerlo; al mismo  tiempo me comenta la posibilidad de estacionar en la misma plaza donde estacionan los autobuses.
Dicho y hecho, al llegar a ella me encuentro una moto de matrícula Italiana estacionada junto a unas jardineras y hago lo mismo.
















 Cando el casco a la moto y  como uno más de los escasos turistas que ya  se dejan ver, tomo rumbo al puente que me conduce a una de las paradas de barcos, que hacen las veces de autobuses urbanos y  al que debo tomar, para pasear por el gran canal con dirección a la famosa Plaza de San Marcos.










Todas estas fachadas, iglesias, góndolas, barcas de avituallamiento, paradas  y demás, pude documentarlas por madrugar.

A esa hora, el número de pasajeros que ocupan el pequeño barco,  es escaso y uno tiene total libertad de poder desplazarse de popa a proa así como de estribor a babor  para realizar cuantas fotos quiera.
Pocos minutos más tarde, esas misma barca empezara a tener a sus clientes como sardinas en lata, imposible de moverse y menos de desplazarse, con lo que ver y documentar están reservados solo a aquellas personas que consigan un puesto en el lateral.

No más de treinta personas  ocupamos el barco en todo el trayecto; el precio... creo recordar que siete con algo y si regresas antes de una hora, el regreso lo haces con el mismo tique sin tener que abonar cantidad alguna.
No fue mi caso, ya que por más de dos horas me ocupe en visitar la Plaza de San Marcos y sus alrededores.

Los primeros rayos de sol que iluminan las fachadas de la ciudad, hacen que estas parezcan fotos de postal.








































 El ir y venir de las barcazas de avituallamiento que suministran a  los diferentes locales comerciales,  hoteles, tascas y demás, conforman  un espectáculo en vivo.






























Decenas de góndolas  amarradas en perfecto orden, descansan a la espera de ser ocupadas por las muchas  parejas de enamorados que visitan esta ciudad.

























Algunas de ellas, tratando de alargar la noche que irremediablemente paso.








Fachadas  de  iglesias y  los monumentos junto al Gran Canal.
































El mundialmente famoso puente Rialto.























Algunas de las paradas de recogida de pasajeros que nos encontramos antes de llegar a nuestro destino.













La preciosa Plaza de San Marcos. 
La Plaza de San Marcos es un lugar de mucha asiduidad por parte de los visitantes que asisten a Venecia. Se observa un constante movimiento de transeúntes, mezclándose los que visitan la Basílica y el Campanario de la misma con los que simplemente se sientan en el Florián u otro café aledaño para degustar la aromática infusión.












Solitaria, fresca, limpia, amplia, toda para mi... que belleza.





































En su entorno espacioso y rodeado de edificios emblemáticos y caracterizados por la arquitectura de la época, el visitante puede apreciar fácilmente la majestuosidad y belleza inigualable de la Basílica de San Marcos, El Campanario de la Basílica y la singular Torre del reloj.










Pero como todo no puede ser tan perfecto, ojo con los precios que se mandan allí tan solo un café puede rondar los € 10, te puedes quedar sentado de plan en la silla cuando te traigan la cuenta, sobre todo en el Florián, como a este le viene lo de que probablemente sea el café más antiguo del mundo, te tengan que cobrar la antigüedad



 En  las dos columnas que anteceden a la plaza, podemos ver a San Marcos dominando al dragón y en la otra el León alado, símbolo de la ciudad, muy presente en esta plaza y doy por hecho que es el símbolo que representa el paso de Venecia en las demás ciudades  del mundo. 





















 La Basílica de San Marcos,  es el principal centro católico de la ciudad y la obra maestra de la influencia  bizantina.






















Su construcción fue iniciada en el 832 para guardar el cuerpo de San Marcos, traído desde Alejandría.
Su torre minarete, posiblemente el edificio más alto de toda Venecia y al que  por una módica cantidad de dinero, se puede acceder para ver una amplia panorámica  de la ciudad.

























Una vez vista la plaza de San Marcos y paseado por sus alrededores toca hacer el regreso; el día es largo, queda mucho que rodar y ver.

Tomo la autovía que me conduce hacia Milán; tres carriles en cada sentido y los tres a tope durante todo el trayecto, es muy alto  el  número de vehículos que se desplazan por esta vía.

El trayecto se hizo pesado y hasta peligroso, te hace sentir insignificante y débil ante tantos coches y camiones, pero supongo que es mucho mas rápida y segura que la carretera.   



Milan,  lo peor...  el pavimento de algunas de sus calles del centro de la ciudad, son losas que están colocadas irregularmente y hacen que circular con las motos sea una tortura y algo peligroso.
lo mejor... la impresionante plaza donde se ubica el Domo, inmensa y preciosa.























De todas las obras de arquitectónicas que vi es este viaje el Domo sin duda es la que más me agrado , El Duomo de Milan es la célebre catedral gótica verdadero símbolo de esta ciudad.

Mucho se ha dicho y mostrado acerca de los distintos periodos durante los que transcurrió la construcción de este templo impresionantemente grande, que figura entre los más gigantes del mundo.


 




  La Piazza Duomo o Catedral Square es la plaza central de Milán, la extensión de la plaza llega a 17 mil metros cuadrados en el corazón de la ciudad, el lugar es enorme. En uno de sus extremos, se encuentra la catedral, inconfundible.


 Por otro lado, hay una entrada a la galería de Víctor Manuel II. Frente a la catedral, tenemos acceso a la Via Orefici que conduce directamente al castillo. La plaza está rodeada por columnas en las que hay muchas tiendas de moda.
















La galería, es un precioso edificio diseñado en 1861 y construido por Giuseppe Mengoni entre 1685 y 1877, se construyó para unir los de las plazas más bellas de Milán, la del Duomo y la de la Scala. Está formada por dos calles perpendiculares abovedadas, el techo es de cristal y hierro, estas calles se juntan en el centro formando un octógono coronado por una preciosa cúpula.

 Otro punto interesante en Milán es el Castillo Sforzesco. En pleno centro, encontrarse esta joya histórica es bastante sorprendente.


















Lo que más me gustó fue el contraste entre la ciudad moderna, las piedras antiquísimas y el céspe verde.
La entrada es gratuita. Tiene zona de fuentes, jardines y museos.



 Poco más que comentarles en esta etapa.
  El paso fugaz por Torino, casa del famoso lamborghini diablo, ciudad a la que solo  circule por su circunvalación camino de los Alpes Franceses.





 buscando un lugar donde montar el campamento y poder pasar la noche,
lo encontré una vez pasado el alto de Claviere, puerto fronterizo y paso obligado por los ciclistas del tour de Francia. 

















El camping... de lujo, un lugar fresco, tranquilo, al abrigo de las montañas y precioso; buenas duchas y a pesar de no tener restaurante, en la tienda pude comprar algo para una cena ligera; cena que tome junto a una preciosa charcas  sentado en un banco. 





























      DECIMA ETAPA



En esta etapa, en la que no tengo planificado visitar monumento alguno, solo pretendo pasear, disfrutar de la moto y el  espectacular paisaje que ofrecen los Alpes Franceses.













Trato de prolongar el descanso todo lo que puedo... pero a las 7 am ya me encuentro en la ducha, y sobre las 8,25 tengo la salida de este magnífico lugar, que recomiendo por lo precioso  y lo  atentos que fueron al recibirme. 







A pocos metros de la salida ya me veo obligado a tomar algunas fotos de  la belleza de las  cumbres de sus montañas con los primeros rayos de sol.










La mañana es fresca, con un cielo totalmente despejado y una luz inmejorable para la fotografía;  ya sé que este será un buen día.




En el primer pueblecito que encuentro, paro con la intención de tomar un café que me reconforte el cuerpo y también buscando un poco de calor, pues aun me encuentro en zona de umbría y  el frescor de la mañana, en moto, se hace frio.








Asciendo y desciendo por algunos pequeños puertos y en uno de ellos me encuentro este monumento dedicado a los cientos de senderistas que imagino pasean por el lugar.
A pocos km de él,  aun se aprecian las cumbres con nieves del pasado invierno.













La mañana trascurre despacio,  el sol, poco a poco  ilumina todo el paisaje que a cada curva  es diferente,   belleza tras belleza; una zona ideal para pasear en moto, en la que cientos de colegas ya ruedan por ella.



















En  el rio   Durance,   es  el lugar donde tomo la carretera comarcal que me conduce al pueblo de Seyne les Alpes;  si recuerdan, es el  pueblo donde se estrelló  el avión Airbus A320 de la compañia alemana Germanwings.  
Quiero visitarlo como homenaje a las víctimas inocentes  de tan desgraciado  incidente.

 Decido cruzar el rio y al finalizar el puente, tomo una carretera que sale a la izquierda, asciendo como un par de km, desde este lugar la vista de la zona son espectaculares
Me tomo mi tiempo para contemplar el lugar y darme un descanso. 















La carretera comarcal me conduce hacia el valle de L´ubaye y mas paisajes lindos.
Toda la zona es preciosa y muy recomendable para realizarla en moto.

















Para acceder al pueblo de Siemes tengo que tomar una carretera secundaria un poco
 más estrecha y repleta de curvas, en unos  minutos me pongo en















Tomo unas  fotos del pueblo y del  aeródromo que se utilizo como base de helicópteros.
Poco más que contar en esta etapa, una vez pasada la zona montañosa, tomo la vía rápida que me conduce a Marsella, Perpiñán y al mismo camping donde pernocte en la 1º etapa en Olot.








DECIMO PRIMERA ETAPA.

Olot, Plasencia.
 Como cada día, me  despierto  a primera hora, no tengo ganas de levantarme y para hacer un poco de tiempo repaso con mi cámara de fotos este precioso viaje que está a punto de finalizar.














Nada que resaltar, salvo un pequeño incidente que me produjo el   G. P. S.  al indicarme la ruta a casa.
 Me  da una dirección errónea y a unos 5 km me indica que retroceda por donde venia, al hacerlo, se tumba la moto en el asfalto pero sin consecuencias, como en la ruta de ¨C ¨ frente a las islas Sisargas. 



 Esta es una de las tres coincidencias con aquella ruta, otra fue la avispa que me picó en Mostar, como a la salida de Valencia y la tercera los globos que vi en Olot como los que me encontré en la zona de Francia.








Por lo demás, el regreso a casa fue bien, un poco de calor en los Monegros que ya me lo esperaba y que ya fui preparado,














  agua y mas agua.








 En el descenso hacia Guadalajara, que fue horroroso, incluso me vi obligado a realizar una parada en Madrid en la que aproveche para hacer alguna compra; concretamente un casco para mi esposa.


Han sido muchas las vivencias, muchos los lugares, las personas que uno conoce en el camino y los recuerdos que me llevo para casa, esos recuerdos que por muchos años que pasen, Dios quiera nunca se borren de mi memoria.

Viajar en moto, es una... es la mejor de las sensaciones que el ser humano puede experimentar.

 Para mí, el realizar este tipo de viajes me hace sentir vivo, y lo disfruto de tres formas distintas, pero igualmente intensas, una es cuando la planifico; primero busco un destino al que pueda alcanzar en un máximo  de 15 días, luego, en la ruta busco lugares y puntos de interés    que  me gustaría ver y los planifico en etapas; es una gozada; esta etapa de la ruta es una ilusión, pues no sabes si se llegara a realizar.

Una vez que me planteo el viaje, empieza la parte financiera, poco a poco y como hormiga, en una hucha de esas de los chinos, comienza mi sacrificio diario , semanal o mensual. Todo lo que entra se almacena y al final todo cuenta. Nunca he sufragado el total de mis rutas con la hucha de los chinos , pero si han aportado una parte importante de los gastos.

Planificada la ruta y una buena hucha, llega lo peor,  conseguir el permiso de mi esposa. 

Segunda forma de disfrutarlo. Esta es la más interesante, el día a día en la moto, etapa tras etapa realizando lo planificado e improvisando; en definitiva  gozando. 

Es una pasada la sensación que sientes al meterte en la cama cada noche y recuerdas las vivencias de esa etapa. Un lujo, uno se siente más vivo que nunca.

Y la tercera forma de disfrutarlo es esta, compartiéndola y recordándola.

Así pues amigos, gracias por vuestra atención y disculpas por la tardanza en completar este relato; espero, que con él,  les haya transmitido y contagiado el espíritu  de aventura que todos los amantes de las motos llevamos dentro.


El mundo es precioso, salgan a verlo,  que seguro lo disfrutaran.































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